Hemos conocido las peculiaridades de esta región, relacionándolas con el contenido de Zdenac y hemos hecho las obras de misericordia.
Nuestra escuela misionera de verano comenzó con la oración, y luego leímos, analizamos y dramatizamos el texto bíblico de Juan 4 sobre el encuentro de Jesús con la samaritana junto al pozo. A través del juego dramático los niños iban conociendo y aprendiendo las cualidades humanos. Hemos aprendido que Jesús nos conoce profundamente, nos ama, acepta y nos llama. Él conoce nuestros miedos, esperanzas, virtudes y pecados. En el amor nos llama a la conversión, a volver al refugio de Dios. A cada uno de nosotros considera el hijo de Dios, una persona que necesita aceptación y amor. Los niños estaban ensayando con gran interés y disponibilidad.
El grupo joven trabajó en el tema de la fiesta de Corpus Christi haciendo un taller creativo con el papel de crepé.


En el día de solemnidad de Corpus Christi fuimos en Gospić y participamos en una procesión. Terminada la celebración de Santa Misa, el obispo Zdenko Križić nos invitó a pasteles y zumos.



Empezábamos el día haciendo ejercicio y rezando. Alimentábamos nuestros cuerpos con manjares que nos preparaban en la cocina de la señora Sandra y Dragica. Alimentamos nuestro espíritu con la oración por la mañana, con el rosario de la Divina Misericordia a las 3 de la tarde y la Santa Misa por la noche. El Espíritu Santo nos seguía en la brisa que soplaba todo el tiempo en Velebit.
Los niños alegres se llenaron de alborozo y satisfacción. La canción y la animación han mejorado aún más nuestro buen humor.



Aprendimos y conocimos el sendero Terezijana, parte de la calle antigua Terezijana, que se construyó en 1786 por orden del emperador Josip II, quien le dio nombre por su madre, la emperadora María Teresa.
Al pasar por Terezijana, disfrutamos de la vista pintoresca de la llanura elevada de Oštarija, de los bosques altos y espesos y las montañas rocosas. Desde la puerta de Oštarija en el punto panorámico se puede dominar el mar Adriático y los archipiélagos de Zadar y Kvarner.
Es un centro espiritual, el oasis de belleza y paz, que no ha dejado indiferente a nadie. En el recreo se jugaba el fútbol, el balón prisionero, "Hermano, sálvame" y otros juegos, también se admiraba el mundo animal y vegetal. Encantados los niños, agradecieron a Dios por todo el mundo maravilloso y magnífico que creó.
Cantábamos casi todo el tiempo.

Hemos destacado dos conceptos en nuestra obra "En los zapatos del otro": el cambio y la alegría, que son importantes para cada hombre. A menudo olvidamos ponernos en los zapatos de otros, en los zapatos viejos y desgarrados, incluso a descalzos olvidamos. ¿Puede esto animarnos al cambio? Un hecho real y una persona real, el chico Antonio de Venezuela, fueron el motivo para esta obra. No os podéis imaginar con qué entusiasmo se ensayó y se realizó la obra.
Dos tardes estábamos en misiones: una tarde en Venezuela y la otra en Tanzania. Conocieron cómo viven sus compañeros. Lo que comen y en qué condiciones estudian. Era difícil para ellos ver a sus compañeros hambrientos, desnudos y descalzos. Las caras pequeñas se han vuelto serias y pensativas. Han tratado imaginar cómo es vivir en su mundo, que no es ni similar al nuestro. Hemos aprendido a agradecer a nuestros padres y a Dios por haber nacido aquí, por tener todo lo que queremos y por el amor de los padres que cuidan de nosotros. La tercera noche jugamos una tómbola. La mayoría de los niños nunca la ha jugado y les ha gustado mucho. La especialidad de esta escuela misionera de verano fue aprender a vivir sin internet, sin móviles y televisión.

Todo lo que hicimos durante tres días en Velebit, decidimos compartir con las personas en Gospić que viven su vejez en un Hogar para ancianos. Comenzamos nuestra reunión con la Santa Misa celebrada por Don Marinko Miličević.
Les trajimos la alegría, afecto y calor. Los brazos pequeños de gran corazón abrazaron a cada usuario. Nuestro proyecto, alegría e interés que mostramos para ellos y por su vida, les encantó, y nosotros nos llevamos la sabiduría de la vida que emanaba de sus canas.

La mayoría de los jóvenes de Zdenac del proyecto "Aprende a vivir" llevaron a cabo su primera misión con mucho éxito
N.M.

