Martes, 13.08.2019. 09:51

Domingo de Pentecostés


3 Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos;
4 quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
5 Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo.
6 Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua.
7 Estupefactos y admirados decían: «¿Es que no son galileos todos estos que están hablando?
8 Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa?
9 Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia,
10 Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos,
11 judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios.»

  • Salmo responsorial

 

Salmo 104:1, 24, 29-31, 34
1 ¡Alma mía, bendice a Yahveh! ¡Yahveh, Dios mío, qué grande eres! Vestido de esplendor y majestad,
24 ¡Cuán numerosas tus obras, Yahveh! Todas las has hecho con sabiduría, de tus criaturas está llena la tierra.
29 Escondes tu rostro y se anonadan, les retiras su soplo, y expiran y a su polvo retornan.
30 Envías tu soplo y son creados, y renuevas la faz de la tierra.
31 ¡Sea por siempre la gloria de Yahveh, en sus obras Yahveh se regocije!
34 ¡Oh, que mi poema le complazca! Yo en Yahveh tengo mi gozo.

  • Segunda lectura

 

I Corintios 12:3-7, 12-13
3 Por eso os hago saber que nadie, hablando con el Espíritu de Dios, puede decir: «¡Anatema es Jesús!»; y nadie puede decir: «¡Jesús es Señor!» sino con el Espíritu Santo.
4 Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo;
5 diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo;
6 diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos.
7 A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común,
12 Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo.
13 Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

  • Evangelio

 

Juan 20:19-23
19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.»
20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.
21 Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.»
22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo.
23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

Consideraciones: El Espíritu Santo renueva

 

La solemnidad de Pentecostés es la celebración de la Iglesia. Es el cumpleaños de la Iglesia en el Espíritu Santo y el día de su presentación pública al mundo. Pentecostés es el comienzo de la propagación de la Iglesia y de su fructífera actividad. Es una continuación de la obra salvadora de Cristo de la redención de los hombres porque la venida del Espíritu Santo manifiesta la riqueza de la nueva vida del Señor Jesús resucitado en el corazón y la vida de sus discípulos y de nosotros mismos.

El descenso del Espíritu Santo está sucediendo también hoy para nosotros, en cada celebración de la Eucaristía y otros sacramentos en la vida de los individuos y de la comunidad.

El Espíritu de Dios llena también a nosotros hoy como discípulos de Cristo entonces y nos anima a las obras de amor, bondad, justicia y fe en Dios.

El Pentecostés es el día del Espíritu Santo " que llena el universo, abarca a cada criatura y conoce cada voz".

Las lecturas de la Biblia nos ayudarán a comprender mejor el secreto de esta actividad del Espíritu Santo en nuestra vida y en la vida de la Iglesia.

La primera lectura de los Hechos de los Apóstoles nos describe el descenso del Espíritu Santo en forma de "viento impetuoso" y "lenguas como de fuego" a los apóstoles, quien los transformó en nuevos hombres a través del poder de su amor Divino.

Y aquellos que se nutrieron del amor y la salvación de Dios eran todos los que se encontraban allí. Los apóstoles hablaron de las magníficas obras de Dios.

El Espíritu Santo abre los corazones y las almas para poder entender la Palabra de Dios que los apóstoles han proclamado. Él tiene el poder de unir la mente y el corazón, la iluminación, la persuasión interna y la aceptación de la Verdad. El Espíritu Santo establece una nueva Alianza. Es la fuente de luz y poder para todos nosotros para que podamos realizar en todo el mundo la comunión que Cristo establece en la justicia y el amor.

Seamos sus testigos y mediadores de su gracia y de sus dones. Permitamos que nos transforme en nuevos hombres con el "fuego" de su amor, para que podamos transmitir el fuego y el calor de ese amor a otras personas. Por eso, invoquemos constantemente: "Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor".

El Espíritu Santo es el que nos da la vida, nos libera del pecado y de la muerte, y nos une con Cristo y, por medio de Jesucristo, nos hace hijos de Dios.

En el Espíritu Santo, a pesar de la diversidad humana y la diversidad de los dones, todos nos llegamos a la unidad de la fe en el único Señor Jesucristo en la misma Iglesia. "Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos. A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común, "(1 Corintios 12: 3-7) para toda la comunidad, es decir, la Iglesia.

Los miembros de Zdenac, el Señor Resucitado nos da el Espíritu Santo y nos envía al mundo para ser nosotros los reveladores y los portadores de la salvación que Él llevó al cabo.

Abrámonos al Espíritu Santo, y que Él nos, por la fuerza de su amor, libere y nos haga ser hombres nuevos.

Proyectos

MEDITACIONES BÍBLICAS

  • XII Domingo Ordinario
    XII Domingo Ordinario        

     

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    • Primera lectura


    Zacarías 12:10-11; 13:1
    10 derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de oración; y mirarán hacia mí.

    in Meditaciones bíblicas

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